Visitar Bélgica, especialmente Bruselas, implica conocer alguna de las tiendas del más famoso chocolatero del país, cuyo establecimiento de máximo diseño esta en la dirección que aquí facilitamos. Exposición en dos pisos de toda clase de...
Como su nombre indica un plato rústico, aunque más que rústico hemos de considerarle tradicional, muy tradicional, en el sabor y las texturas. La carne tiene una cocción convencional, pedazos enteros tiernos, que mantienen el sabor propio del jabalí, un jabalí hecho a la antigua, preservando en buena medida la jugosidad.
En la salsa intervienen setas, cebolla, vino blanco, pimentón, harina, sal, hierbas y especias, salsa muy aromática, en la que se encuentran muchas bolas de pimienta negra y alguna hoja de laurel. Sabor ciertamente suculento, que calienta la boca, que llega a picar, picor que contrasta con el dulzor de la liliácea. En definitiva, un plato gourmand.