Visitar Bélgica, especialmente Bruselas, implica conocer alguna de las tiendas del más famoso chocolatero del país, cuyo establecimiento de máximo diseño esta en la dirección que aquí facilitamos. Exposición en dos pisos de toda clase de...

Recuerdan y mucho a las sardinas viejas. Lomos hermosos, por tamaño y belleza, con su piel, que siempre aporta, además de rusticidad artesanal, sabrosura. Filetes escrupulosamente limpios, sin una sola espina. Textura al dente, consistente y carnosa, incita a masticar, con un corte limpio. Sabor intenso, al pescado y al salazón, que le marca, potenciando su suculencia. Recuerdan, insistimos, a las sardinas viejas, tienen garra, fuerza... llenan. Listas para comer.
Se comercializan en bandejas estuchadas y sin estuchar de diferentes pesos: 90 g, 700 g. y 1.000 g.